Las manos detrás de un bolso Gamberini: Simone, Tania, Carlotta
Made in Italy es una etiqueta fácil de escribir. Yo prefiero contarlo como geografía.
Simone y las pieles
Los bolsos los cose Simone, mi artesano de confianza desde hace años, con su pequeño equipo. Corte, costura y montaje se hacen allí, un lote cada vez: las pieles las compramos nosotros, se corta lo que hace falta, y de una piel nunca sale el mismo número de piezas.
Las pieles vienen de las tenerías toscanas y de Arzignano, en la provincia de Vicenza. Son los dos distritos donde en Italia se curte desde hace siglos.
Tania y los tejidos, en Altedo
Las sedas y los tejidos de alta costura los compramos a Tania, en Altedo, a las puertas de Bolonia. Vienen de las colecciones de las casas italianas.
De ahí llegan a nuestro taller, y aquí se convierten en cameo. Se centran a mano, uno a uno: eliges dónde cae el dibujo antes de troquelar y aceptas el recorte. No existen dos iguales.
Carlotta y los marcos, en Casalecchio di Reno
Los marcos ovalados los produce Carlotta, en Casalecchio di Reno, junto a otros talleres de la comarca. Cada uno requiere cinco pasos de elaboración antes de montarse, y los acabados son tres: oro, platino, negro anodizado.
En espesores y acabados no se transige, porque el marco es la parte que abres y cierras cada vez que cambias el cameo. La medida no cambia desde 2014: por eso un cameo de hoy entra en un bolso de hace doce años.
Tres nombres
Simone, Tania, Carlotta. Bolonia, Altedo, Casalecchio di Reno.
Una etiqueta se imprime. Un mapa se comprueba.